Dejemos el discurso decorativo y entremos al fondo: el real estate premium es un tablero mental. No se trata de metros, se trata de percepción. El sistema previo celebraba lo evidente. Metros, mármol, vehículos y fachada. Eso tenía sentido en otro contexto. Hoy esa lógica perdió fuerza. El comprador de alto nivel evolucionó. Ya no juega a im